Como os conté ayer por redes sociales, el otro día me dio un tirón muscular entrenando. Una desgracia. Ahora me doy cuenta de que los tirones que había tenido antes ¡no eran nada! Este me duele bastante. Me molesta incluso al andar, así que ayer preferí no entrenar para que no fuera a peor.

La verdad es que no me gusta nada esto de tener que dejar de lado mis entrenamientos habituales, pero mejor prevenir que curar. Peor sería seguir haciendo como si nada, que las molestias fueran a más y, al final, no poder correr la Maratón de Valencia. Uf, ¡eso sí que me daría rabia!

Causas de un tirón muscular

Por lo que he podido leer, al tirón muscular también se le llama distensión muscular y se pueden padecer por varios motivos:

  • No calentar ni estirar: ya os dije que era muy importante calentar correctamente antes de hacer deporte, al igual que estirar una vez terminamos de entrenar. Por un lado, si no calentamos, nuestros músculos no están “mentalizados” cuando empezamos a correr, por lo que tendremos más posibilidades de sufrir un tirón muscular. Lo mismo ocurre si no estiramos, ya que tenemos que ayudar al músculo a volver a su estado natural y que deje de estar en tensión.
  • Realizar ejercicios que requieren flexibilidad sin ser flexible: ¿qué pasa cuando estiras mucho algo que no se puede estirar? Se rompe, ¿verdad? Lo mismo ocurre con los músculos. Hay que tener cuidado con los ejercicios que practicamos, ya que éstos deben ser acordes a nuestras capacidades para ir mejorando poco a poco.
  • Falta de ejercicio, o dicho de un modo más coloquial: fliparnos. Como he comentado antes, debemos ir poco a poco. No podemos correr 30 minutos sólo 2 días a la semana y otro día correr una hora a máxima intensidad. Si hacemos esto los músculos se cargan, se resienten y acabaremos sufriendo un tirón muscular.
  • No tratar adecuadamente una lesión anterior: es muy importante que cuando nos lesionemos, no tengamos prisa por volver a entrenar. Lo mejor es que estemos 100% recuperados antes de volver a practicar deporte a la misma intensidad a la que lo hacíamos antes.

Síntomas

Si sientes estos síntomas y no sabes qué te pasa, lo más seguro es que tengas un tirón muscular.

  • Dolor.
  • Cuesta moverse con soltura y apoyar la pierna en el suelo (en mi caso, porque el tirón muscular lo tengo en el gemelo).
  • La zona estará hinchada y pasa a ser más rígida.
  • Espasmos en el músculo: de repente nos dan una especie tembleques que son bastante molestos.

Cómo tratarlos

Por suerte, el tirón muscular no es el peor tipo de lesiones que puedes sufrir y no es necesario que vayas al médico para tratarlos. Lo mejor que puedes hacer es descansar y no forzar la máquina. Es decir, no hacer ejercicios que requieran esfuerzos de ese músculo para que poco a poco se recupere y no vaya a más el dolor. También es una buena opción poner frío al principio en la zona a tratar y luego calor en la recuperación.

Tirón muscular

Si pasan los días y el dolor no remite, tal vez la cosa es más chunga de lo que parece y deberías ir a un fisio. Con masajes o cremas específicas te ayudaría a tratar la lesión. Si con esto no notas mejorías, yo te recomiendo que respires hondo y pidas cita en el traumatólogo.

De todas formas, no hay mal que por bien no venga. Estos días estoy aprovechando para fortalecer brazos, hombros y pecho con ejercicios de fuerza. ¡Mira! Se me acaba de ocurrir que igual en el próximo post os puedo dar algunas ideas de ejercicios de fuerza para hacer circuitos. ¿Qué os parece? 😉 Además, fortalecer los músculos también ayudará a no sufrir un tirón muscular.

Aun así, espero recuperarme pronto par seguir entrenando. Ahora que conozco el recorrido de la Maratón de Valencia, estoy más motivado y no quiero bajar el ritmo de los entrenes.

¡Un saludo #maratoners!